En cada letra hay un autor.

Todo es ficción hasta que se demuestre lo contrario
Nací y vivo en Buenos Aires, en 1969. Soy escritora y abogada. Luego de más de tres décadas dedicadas al derecho, decidí volcarme de lleno a la escritura creativa, oficio que amo y en el que continúo formándose de manera constante.
Soy Máster en Escritura Creativa por la Universidad de Salamanca (2024) y cursé el posgrado internacional “Escrituras: Creatividad Humana y Comunicación” de Flacso Argentina (2021). Obtuve la certificación en el Itinerario de periodismo narrativo bajo la dirección de Leila Guerriero (Escuela Cursiva – Penguin Random House, 2021/2022), y en el Itinerario profesional de edición de la misma institución (2025). Formé parte del taller de Escritura Creativa de Carla Mozzone (@caluz) entre 2015 y 2022.
Soy autora de la novela Temporal (Metrópolis Libros, 2025) y del libro de cuentos Salir de Noche (Libella Ediciones, 2023). Además, comparto lecturas, reflexiones e historias en redes sociales.
Actualmente, colaboro como correctora de estilo y editora freelance, y coordino un club de lectura en la comunidad de Judaica Norte.
Algunos reconocimientos: Finalista del certamen de micro relatos «Viajes Encadenados en ocho semanas», del 2020 (Club de Escritura Fuentetaja), por la obra «Agente Súper Secreto». Ganadora del encuentro «Cuaderno Abierto» (febrero de 2021), por el relato «2CV».
Mis relatos de viaje: «La casa de atrás» y «Solos en el tiempo», fueron publicados en el Suplemento de Turismo del Diario La Nación.
Si debo buscar un momento preciso en el que surgió la idea de escribir –con la lectura tengo afinidad desde pequeña-, ese momento es un cliché. Típica historia de chica conoce chico, se enamora y éste la deja por su mejor amiga. Tenía catorce años cuando me dije «¡Esto es para una novela!
De mi adolescencia guardo un diario personal de cuatro tomos. Un diario que nunca fue sincero, no porque inventara mi vida sino porque temía que mi madre lo leyera.
Estudié la carrera de Derecho y como abogada he llenado millones de hojas con argumentos de todo tipo para tratar de convencer a un juez que mi cliente tiene la razón.
Un día de octubre de 2015, me topé con un cartel en la vidriera de una librería, una máquina de escribir de color rosa en su portada y un taller de escritura creativa. Desde entonces no he dejado de tipear.
