
Mi abuela Irene vivía en un departamento, primer piso por escalera, sobre Avenida Centenera, cerca de la fábrica de mi viejo.
Una tarde que no la dejé dormir siesta, ella me contó cómo era la vida en Hungría cuando estalló la primera guerra.
Mi abuela no tenía juguetes en la casa, solo un cuarto lleno de porquerías detrás de la cocina.
Un día, mi abuela y yo nos pusimos a ver el discurso de Isabelita por cadena Nacional, mientras yo esperaba que pasasen los dibujitos animados.
Una noche de invierno que me quedé a dormir, ella no prendió las estufas porque tenía calor y me enfermé.
Mi abuela me dejó usar la plancha caliente para que jugara a planchar pañuelos.
Un verano en el que hacía muchísimo calor sacó una palangana al patio y jugamos a la lluvia con la manguera.
Recuerdo esa tarde en que me llevó a la plaza, muy cerca de las vías del tren, y me contó la historia de un chico que salió volando de la hamaca.
Mi abuela Irene era vieja cuando la conocí y cuando murió
Mi abuela me preparaba fideos con pan rallado: fideos salteados en aceite quemado con un poco de pan rallado alrededor.
Mi abuela venía poco a mi casa porque le quedaba lejos y no tenían auto.
El único vestido de noche que le conocí era azul marino, con un bordado dorado sobre el lado izquierdo, a la altura del corazón.
Mi abuela me dijo que no se me ocurriera pasarme la maquinita de afeitar sobre el bozo porque me crecería bigote como a ella.
Con mi abuelo hablaban en húngaro para que yo no entendiera. Aprendí muy pocas palabras.
Unas vacaciones que pasé en Pinamar, Irene me escribió una carta contándome cómo andaba nuestro perro en Buenos Aires.
Creo que mi abuela nunca pisó la playa.
Dejé de ver a mi abuela cuando mi abuelo enfermó de cáncer; mis padres no quisieron que yo supiera que estaba enfermo
A los pocos días de morir mi abuelo la fui a visitar. Estaba muy triste y me llevó a comprar ropa. Fue la última vez que la vi.
Irene murió al mes exacto de irse mi abuelo. Yo tenía catorce años
Mi abuela era la persona más buena del planeta, jamás se enojaba.
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